En estos días mientras tranquilamente leía mi periódico, observé una noticia que se supone que debería causarme dolor o cualquier otro sentimiento que no sea mi habitual indiferencia, de acuerdo a algunos cultores de la telebasura y de lo kitsch que hoy día abunda en las televisoras nacionales, de tal manera que hasta se mete chorreando en nuestras casas como el residuo de porquería que es (porque es tan mala, que es apenas un residuo de porquería). La noticia fue el anuncio de la muerte de uno de los personajes responsables del circo patético que son los shows de variedades de este país, y más específicamente de Venevisión, que viene a ser reflejado e imitado después en cualquier show que se haga bien en una escuela o en un acto vecinal, solo que con mayor cantidad de mierda congelada; ese personaje del que les hablo es nada más y nada menos que el productor ejecutivo (hasta el día de su muerte), de Sábado Sensacional, Ricardo Peña. Este tipo por una parte fue responsable de traer en los años 70 el entonces novedoso formato de los Maratónicos, muy populares en Argentina (de donde era), que son...bueno ,lo que hoy vemos con Sábado Sensacional: programas de cómo 6 horas de duración donde pasan un montón de espectáculos que van desde shows de baile hasta de música, pasando por un montón de vainas que hacen que esto sea más absurdo que Seinfeld, es decir son básicamente 6 horas sobre nada. Inicialmente la cuestión funcionó, tenían un animador bueno (Amador Bendayán), traían artistas que era difícil por no decir casi imposible traer (como The Jackson Five, imagínense en televisión nacional), y lo más arrecho: los cantantes de verdad cantaban en vivo, nadie doblaba. Claro, nada dura para siempre y cuando Bendayán murió, empezó la debacle, que afortunadamente fue lenta ya que el SS de Gilberto Correa no era tan malo que digamos (hay que reconocerlo a pesar de todo), traían a Salserín y al menos no doblaban, uno se divertía viendo a Servando y Florentino antes de que pasaran a ser unos idiotas estancados, traían a Nelson de La Rosa a bailar y hacer otras vainas, ponían a Er Conde a hacer el papel de Mel Patiño (el de Los Simpsons), etc. Claro esto era para compensar cosas como el hombre que diversificó la violencia doméstica al aplicarle a su mujer toda clase de torturas, el Profesor Tamao, junto a cosas como los patéticos especiales del Día de la Madre y el Padre amenizados por el Gran Ballet de Venevisión. Muy desafortunadamente, también Gilberto se tuvo que ir para darle paso a Daniel Sarcos, y creo que a partir de este momento todo se fue a la mierda, ya que comenzaron las transformaciones del show, comenzaron las bazofias dentro del espacio, desde el Mega Match (hoy llamado Gran Navegante) pasando por el pozo séptico llamado la Guerra de los Sexos, hasta llegar a la apoteosis de la telebasura comprimida y Ready To Go and Serve, llamada el Precipicio, que no es más que una mezcolanza entre la superbasura de Univisión y su Sábado Gigante y lo peor de la telebasura gringa moderna. Pero claro como en este país y probablemente también en el mundo, hay que compadecerse de alguien que se murió, entonces se supone que yo tengo que estar triste. Pues si nos ponemos con esta lógica ¿Por qué no le van a decir a un judío que llore por Adolfo Hitler?, ya que si esta muerto no debemos meternos con él. Ok, se murió y lo enterraron espero que su familia y sus hijos (si tiene porque de su entorno familiar no conozco nada) pueden sobrellevar bien está perdida, pero no por eso yo me voy a poner a llorar por uno de los grandes cerebros detrás de la porquería que yo tanto crítico, claro tampoco voy a abrir una botella de champaña para celebrar (primero porque no tengo dinero para comprarme una) porque era un ser humano y todos tenemos derecho a equivocarnos, pero por favor basta de benevolencia, seamos claros, no fue una gran mente la que se perdió. Gran mente perdida sería que mañana se muriera Stephen King, gran mente era Paulo Freire, no este tipo. Déjense de mojones, la mierda se debe enterrar no exhibirla con benevolencia y admiración, un poco de sensatez en la sala, por favor, tampoco es para tanto.
Grandes problemas que tienen TODOS los medios de comunicación de Venezuela:
1.-Si los criticas, aunque sea constructivamente, eres vetado y puesto en la misma acera de quienes quieren cerrarlos. Sin embargo, si hablas a su favor sin crítica alguna, eres amado incondicionalmente a cambio. 2.-Nunca informan sobre sí mismos: cambios de programación, salida o entrada de nuevas caras, cambio de accionistas, nunca las informan como normalmente se hace por obligación en otros países. Ejemplo 1. La crítica: La forma utilizada por Globovisión para exponer las acciones negativas que realice un actor político es realizar pequeños micros que son trasmitidos a lo largo de la programación diaria. Estos micros son el famosísimo "Ud lo vio por Globovisión" y el más reciente "Aunque usted no lo crea", donde se reseñan esas pequeñas cosas de nuestro universo político sorprendente. Bien. Estos dos micros son el termómetro a través del cual se puede medir el nivel de estima que posee un personaje. El que aparece en uno de esos micros, es enemigo de la democracia, sin más ni menos. No se discute eso. Ese micro es el paredón. Pues bien. Durante el 2008, en medio de la precampaña para escoger candidatos unitarios a las gobernaciones y alcaldías, bastó que Leopoldo López no apoyara la candidatura de la protegida de Ravell, Liliana Hernández, para que se lanzara todo el aparato globovisionero contra el candidato que a la postre sería el sucesor de Leopoldo en Chacao, Emilio Graterón.
A Graterón no lo voy a defender, que esto quede claro. Tampoco a Leopoldo. Pero si todos los que estamos en la oposición y vemos Globovisión sabemos que "Ud. Lo vio" es el paredón que utiliza el canal para condenar a actores políticos, está claro que cuando le dedicaron uno de los micros a Graterón, lo expusieron al desprecio de los que no tienen capacidad de juzgar políticamente sin la muleta editorialista ravelliana. ¿Por qué? por el pecado de no estar de acuerdo con Ravell, director del canal. El ejemplo inverso, pero dentro del mismo desprecio a la crítica, tiene que ver con la alfombra roja que se le ha puesto en el canal a Ismael García, uno de los crápulas de mayor calado que haya visto desarrollar la historia política nacional. Bastó que Ismael García, en medio de sus cálculos políticos, decidiera junto a su partido alejarse del regazo de Chávez, para que dejara de ser objeto de burlas a través de los "Ud. lo vio". Bastó que se opusiera a Chávez para que el canal olvidara que Ismael fue nada menos que el jefe de campaña por el NO a la revocatoria del mandato de Chávez en 2004, con la campaña aquella hecha por los cubanos en los que ponían a la oposición representada por un diablo negro con acento habanero. Bastó que gritara "¡Patria, socialismo y... VIDAAAAAAA!" desgañitándose en la convención de su partido del año 2007, para que se le asumiera como anti-chavista y se le diera lo que no se le ha dado -ni se le dará jamás- a ninguno de los dirigentes de oposición que ha pasado 10 años en esta acera llevando verga: un programa de 3 horas en el espacio que en sus origenes ocupaba -¡válgame dios!- el programa estrella del canal, Aló Ciudadano. Eso no se lo han dado a Ramos Allup, ni a Borges, ni a Leopoldo o Rosales. Eso se lo dan a Ismael García, sabrá dios -o el diablo- a cambio de qué. Ni hablar de la benevolencia con la que se empezó a tratar a Luis Tascón a partir del momento en que lo expulsaron del PSUV, ni de la nueva exclusión que se le impone a partir del momento en que decide regresar al redil del chavismo. Que se sepa bien: este pequeño pecado le pasará grandes facturas a Globovisión en un futuro no muy lejano. Ejemplo 2: no informar sobre si mismos. Hace unos meses, Globovisión decidió hacer cambios en su programación, especialmente en el horario de la mañana y en los conductores o anclas de las emisiones principales de los noticieros. Los cambios fueron: -Nuevo programa matutino, desde las 9 hasta las 12 en el que unirían a María Elena Lavaud, Alba Cecilia Mujica y Ana Karina Villalba en una especie de magazine, información, opinión y entrevistas. -Con bombos y platillos y campaña de intrigas incluida ("Ahora el toque de Diana será a las 12"), Diana Carolina Ruiz salió de la programación de fin de semana para conducir la emisión meridiana del noticiero, junto a Juan Eleazar Figallo. El espacio que dejaba Diana los fines de semana (Entre noticias), pasaba a ser conducido por Mariana Gómez. -Román Lozinsky dejó el espacio matutino "Es noticia" para acompañar a Gladys Rodríguez en la edición nocturna del noticiero En su lugar, el programa matutino quedó en manos de Jesús Torrealba, a la vez conductor del sabatino "Radar de los Barrios". -El lugar dejado por María Elena Lavaud en "Grado 33" pasó a ser ocupado por Roberto Giusti, quien a su vez dejó la conducción del espacio matutino Primera Página. Punto a punto, sobre estos cambios hay que decir que el canal no informó debidamente con respecto a los mismos a los televidentes. Y estos cambios sinceramente en algunos casos fueron acertados pero en otros dejan mal a la programación y, de paso, son un engaño a la teleaudiencia. ¿Razones?: -El programa matutino "3 para las 9" fue un intento de combinar a tres periodistas en el manejo de noticias en un formato light, acorde con la hora. Pero a Globovisión se lo traga su propio monstruo: el público acostumbrado a "poner Globovisión" para ver lo que hace o deja de hacer el gobierno. De tal manera que el canal y el resto de los medios y la realidad misma, nos han llevado a todos a concluir que "la masa no está para bollos" y que eso de programación ligth es un irrespeto al televidente angustiado porque le van a quitar sus hijos a través de la ley tal, o que le van a quitar su propiedad a través de la ley aquella. Si el televidente anda angustiado por la política, es poco lo que buscará en un programa light. Por otro lado, desde el principio quedó claro que Ana Karina Villalba sirve para cualquier cosa, menos para trabajar en grupo. Ya lo había demostrado cuando hizo pareja con Carlos Acosta conduciendo un programa de debates que no duró ni un mes. Además, la señorita se empeña en ser irreverente, desconociendo que la gente que carece de inteligencia e intenta ser irreverente, termina siendo irrespetuosa. Eso se nota cuando le toca narrar el noticiero y maneja la narración como si estuviera sentada frente a la peinadora de su habitación: en momentos, pareciera que la cámara la sorprenderá limándose las uñas o retocándose el maquillaje, al regresar de la emisión de un video o contacto en vivo aparece muerta de la risa como si estuviera en una discoteca, etc. Todas estas actitudes chocan de frente con el estilo sobrio, serio y reposado de Lavaud y Mujica, un poco mas ordenadas. Hasta el punto que en determinado momento se notaba en las caras de las señoras que en el transcurso del programa no había feeling alguno entre las tres, fundamentalmente por las malas costumbres de Villalba, que interrumpe con frecuencia a sus interlocutores y, de paso, tiene comportamientos inexplicables como el escenificado la reciente semana en medio de una entrevista con Roberto Giusti, al que se encargó de hacerle comentarios subidos de tono, en plan de conquista o algo así. Ni hablar de la entrevista del día 11/08/2009 al rector de la UCAB, el Padre Ugalde, al que tuvieron sentado por más de media hora sin hacerle ni una sola pregunta, entretenidas como andaban leyendo estupideces que aparecían en la prensa, o dándole el paso a mengano o zutano que se encontraban en tal o cual sitio. El espectáculo fue de verdad penoso y la actitud de las tres mostró que, efectivamente, una programación ligera no se debe hacer a la ligera ni con falta de rigor periodístico. -Se incorpora a Diana Carolina Ruiz a la edición meridiana, pero el canal en ningún momento ha explicado qué pasó con Alejandro Marcano, el conductor anterior del noticiero. A veces se le ve, a veces no y, de repente, desapareció sin dejar rastro. Adicional a esto, el famoso micro "toque de Diana" aparece un día si y 30 días no y, de paso, la conductora puede aparecer hoy en el noticiero, como puede no aparecer. Y sin mayor explicación. Por si esto no fuese poco, la narración engolada, desfasada y anacrónica de Juan Eleazar Figallo de verdad parece un chiste. Atención: no hablaré ni de su vestimenta ni de su cabello ni de la cantidad de maquillaje que en ocasiones ostenta. Solo hablaré de su narración: anclada en el pasado, emula a los viejos locutores de radionovelas que, para imprimirle miedo al escucha, agravaban el tono y lo llevaban a la vez a susurros cuando les correspondía narrar capítulos de suspenso. En ocasiones, Figallo parece que se burlara de la noticia o del televidente al utilizar ese estilo "Bela Lugosi del siglo XXI" cuando hace la presentación del noticiero con el sumario de noticias. El noticiero meridiano, al igual que el resto de la programación, carece de la regularidad necesaria en sus presentadores: de repente pueden estar hoy, como de repente no. Y nadie explica. En los canales serios de otros países, cuando el narrador habitual no está, se dan las explicaciones de rigor al televidente, bien sea porque el titular está de vacaciones, enfermo o porque fue despedido o renunció. Eso no pasa en Globovisión. -La rotación de Román Lozinsky al noticiero de la noche, acompañando a Gladys Rodríguez es la mejor decisión tomada en el canal en esta tanda de cambios. Sin duda su presencia sobria es el complemento ideal para Gladys, siempre atinada. Pero la salida de Román de las mañanas nos dejó el suplicio diario de Jesús Torrealba, elemento infiltrado en el periodismo con fines non sanctos, desde mi punto de vista. Torrealba se hizo famoso por ser uno de los miembros de alguna ONG de maletín de esas que participó en la Coordinadora Democrática. En su momento era uno de los sujetos que clamaba por que se "escuchara a la gente y no a los partidos" en lo relacionado a la toma de decisiones con respecto a las acciones políticas contra el gobierno. El resultado de la actuación de él y de otros chicos fue nada más y nada menos que el paro petrolero de 2002 y la derrota opositora en el referendo revocatorio de 2004, cuya campaña y organización la llevó casi en su totalidad la mal llamada "Sociedad civil". ¿Qué tiene que ver esto con Globovisión y su programación? Bueno, que sujetos como este han decidido relanzar su imagen con miras a las elecciones venideras a través de ONG's o programas "donde se escucha a las comunidades". Dicen ser demócratas pero actúan con sectarismo. El representante más connotado de este tipo de personajes fue Augusto Uribe, quien se apareció de la nada con un programa "comunitario" en Globovisión y, desde ahí, lanzó su candidatura a la Alcaldía Mayor de Caracas, se negó a apoyar a Antonio Ledezma cuando la oposición en pleno aúpo en pleno al hoy alcalde como candidato unitario y se mantuvo hasta el final jugando contra la unidad. En el caso de Torrealba, decidió hacer más o menos lo mismo, con el evidente apoyo del canal, desde el programa "Radar de los barrios", desde el cual en vez de hacerse periodismo se hace proselitismo abierto y sin cortapisas. De más está decir que, el año que viene, Torrealba se lanzará de cabeza de candidato a algo. Y quien no lo apoye, será señalado de "estar de espaldas al pueblo" porque para ellos el pueblo es una pantalla de TV. -Roberto Giusti hace buenas entrevistas y tiene una excelente dupla en la radio con Fausto Masó, el mejor analista político que tiene este país. Pero si alguien creía que Roberto servía para TV, se equivocó. Verlo en Grado 33 es penoso: se ve incómodo ante la camara, no maneja bien los recursos de la tv y eso se nota en pantalla, siendo la peor situación la presentada con su uso del "telepromter": a veces pareciera que necesitara deletrear, no se si por falta de lentes o porque simplemente no sabe leer el generador de caracteres sin que se note que lee. Sumado a esto, el programa en sí ya luce agotado y más temprano que tarde se deberá prescindir de él porque ya ni informa ni sirve de caja de resonancia y ni siquiera asusta. Solo pone al televidente al borde de los nervios cada vez que tiene que padecer a Giusti intentando leer el guión. La programación en general, luce como una colcha de retazos, sin continuidad ni regularidad. Los programas que tienen más de un conductor pasan semanas en ocasiones con conductores suplentes: es el caso de Buenas Noches, Aló ciudadano y los noticieros. O peor aún, alguno de los conductores simplemente no aparece y quedan solo uno o dos moderadores pasa en 3 para las 9, en Buenas noches y en los noticieros. Y nadie informa nada al televidente. Además, no se entiende la razón por la cual se repiten tanto ciertas caras, a las que tenemos que padecer todos los días a distintas horas, como es el caso de Torrealba, al que vemos de lunes a sábado (tiene algo así como 10 horas semanales él solito) o el ya comentado caso de María Laura García, quien aparece de lunes a viernes al mediodía, luego los sábados en las tardes y los domingos al filo de la medianoche. Bueno el cilantro, pero no tanto. La mejor forma de hacer que el ciudadano sienta que el cierre de los medios atenta contra su derecho a estar informado, no es sacando esos micros bobalicones "¿Qué es para ti Globovisión?", donde entrevistados con problemas de personalidad dicen que el canal es un miembro de su familia o su corazón o su alma (¿?). La mejor forma de que la ciudadanía sienta que si cierran un medio le quitan su derecho a información veraz, objetiva e imparcial es, precisamente, dándole al televidente veracidad, imparcialidad y objetividad. Y televisión de calidad, con respeto a la inteligencia del espectador. ¿Es mucho pedir?
Leyenda de las fotografías: 3 para las 9, Producto Juan Eleazar Figallo, saladeespera.com.ve Jesús Torrealba, Blog de Radar de los Barrios
[globovisión] [cierre de medios en Venezuela] [#freemediave] [María Laura García] [Román Lozinsky] [Jesús Torrealba] [Ismael García] [Alberto Federico Ravell] [Diana Carolina Ruiz] [Juan Eleazar Figallo]
Hoy mientras la mayoría de los tipos como yo nos estamos preparando hoy para la observar uno de los mejores partidos de futbol que se puedan transmitir por televisión (Manchester United vs Barcelona), se cumplen 2 años del fin de transmisiones en señal abierta de RCTV, canal del que he despotricado ya anteriormente en mi blog principal, resaltando las cosas que a mi punto de vista son rescatables y las que por solo eso merecían haber sido sacados de señal abierta. Mucho se ha dicho sobre si RCTV merecía o no salir del aire, basta con observar sencillamente los temas que se discutían en los foros de opinión tanto de afectos al gobierno como los de oposición entre el 28 de diciembre de 2006 (fecha en la que Chávez anuncio oficialmente la salida del aire del canal) y el 27 de Mayo de 2007 para observar los puntos de vista, argumentos con fundamento y sin fundamento y todo el debate que desencadeno esta medida que a pesar que me cueste negarlo ha dividido un poco la historia del período presidencial de Chávez. Luego de este resumen, iré al grano en sí. Justo unas semanas antes del momento en el que estoy escribiendo este post, Chávez anunció que iba a cerrar Globovisión, y claro si Chávez fuera como los carajitos de 4 años que cuando les quitas los juguetes te prometen que te darán una paliza, aunque nunca lo hacen esta no sería más que una anécdota de esas normales que se suelen contar entre risas, botellas de cerveza y humo de cigarrillo; pero resulta que Chávez no es un niño de 4 años, sino que es como un azote de barrio con 7 muertos encima, que cuando dice que te va a matar, es mejor que vayas comprando tu ataúd, y reservando tu parcela porque obviamente te han dado muy poco tiempo para que resuelvas tus asuntos pendientes. Chávez argumenta que Globovisión además de haber participado en los sucesos de abril de 2002 (ver Wikipedia o Google si no sabes nada de esto), causó zozobra en la población al difundir información sobre el sismo del 4 de mayo primero que los medios de comunicación oficiales; y que esta difusión de información tenía por objeto causar caos y desatar una matriz de opinión y un montón de términos más que parecen sacados de un diccionario de Filosofía. El Gobierno usa como uno de sus argumentos, el fiasco de ley que es la Ley Resorte, colocando que violaron un artículo que todavía no saben cuál es, pero que saben que lo violaron porque si pues. Pero como este país es Venezuela, como aquí las leyes se publican en gaceta, se venden y no se cumplen, se puede observar claramente que si esta ley se aplicara toda la televisión nacional debería estar ya cerrada, además lo que hace Globovisión es lo mismo que hace VTV, VIVE y el resto de canaluchos que el gobierno ha comprado y financiado en todos estos años. Pero vámonos fuera de la ley, ya que aquí gobierne quien gobierne eso nunca se va a cumplir, vámonos mejor a la crítica directa; ¿Qué programación tienen los canales nacionales?: RCTV: Yo nunca pensé que un canal como este que ya era malo pudiera empeorar de esa forma como lo hicieron. Uno de los aspectos que puedo observar es que estos panas no tiene ningún horario infantil, se supone que las tardes de 4 a 6 eran para poner comiquitas o series (recordando a Baywatch y las pechugas de Pam Anderson moviéndose en un traje de baño rojo), pero desde que les quitaron la señal abierta lo que hay es un bloque novelero que ni en los canales mexicanos se ha visto. De 1 a 6 novelas, y de todo tipo, colombianas, mexicanas, mayameras, venecas, brasileñas y mejor paro aquí porque luego esto se vuelve una cumbre de la OEA. Y no sólo es que ahora hay más novelas destruye cerebro, es que además quedaron en el aire los agujeros negros esos que suelen llamar espacios de variedades, que le queda bien el nombre ya que nunca había visto junta tanta variedad de porquería junta a la misma hora. Desde el bodrio descerebrado de Radio Rochela, pasando por Aprieta y Gana (que afortunadamente ya no está porque Winston se fue) hasta llegar a los abortos de novelas que suelen llamar Archivos del Más Allá, con actuaciones tan malas que ni un Razzie se merecen, para luego a partir de las 9 de la noche volver a (redoblantes sonando) adivinen; si novelas hasta casi la media noche, es increíble cómo pueden verse tantas veces la misma trama versionada una y otra vez (muchacha pobre se enamora de tipo rico o viceversa) sin que la gente se de cuenta. Venevisión: El claro ejemplo de que cantidad no es igual a calidad, a pesar de que son los beneficiados directos por la salida del aire de RCTV, al aumentar su rating casi al doble al no tener competencia, este canal demuestra que se puede tener mucho rating aún haciendo programas pésimos, es decir que hasta yo podría sacar un canal de televisión pésimo y con eso tener un rating altísimo. Este canal es simplemente programas maratónicos llenos de grupos de reggaetón que demuestran que la originalidad murió; Telenovelas Made in Miami, donde las familias son conformadas por un padre Mexicano, una madre Cubana, un hijo Peruano, una hija Venezolana y el novio de la hija es un Ecuatoriano que tiene un hijo Dominicano con una Colombiana; Telenovelas Venezolanas escritas por Leonardo Padrón (Un tipo al que admiro por una razón alejada de sus guiones balurdos), Alberto Barrera Tyszka (que también nos demuestra que ser buen novelista es una cosa distinta a ser buen escritor de telenovelas) y otros escritores que no conozco pero son los mismos; y películas taquilleras y violentas que terminan convirtiendo en estiércol a causa de los cortes que les hacen con lo de la ley resorte. Televen: Un canal que es el último recurso para quienes no ven novelas al darnos series (todas las CSI, The Simpsons, Supernatural, etc.) pero que tiene desafortunadamente programación de variedades que los jode (La Bomba, Trapitos al Sol y demás programuchos de chismes). Globovisión: Se resume en el tipo de Aló Ciudadano pegando gritos y haciéndoles entrevistas complacientes a Ismael García y Julio Borges; el idiota de Kico haciendo estupideces en horas cercanas a la media noche; el Jhonny Ficcarella queriendo imitar a Laura Bozzo en Pisco con su programa; Julio Cesar Pineda dándoselas de Analista cuando lo que hace es repetir noticias de CNN y Antena 3; y más entrevistas complacientes. VTV: Lo mismo que Globovisión pero al revés, entrevistas complacientes a ministros o cualquier tipo vestido de rojo; Mario Silva insultando gente en medio de notas de perico; Vanessa Davis demostrando que debería dedicarse exclusivamente a su columna de salud en El Nacional; Earle Herrera aburriendo al mundo con sus palabras rebuscadas; y Aló Presidente. ANTV: Sesiones de la Asamblea Nacional y cuando no, Frasso demostrando que como entrevistador es un excelente fotógrafo. TVES: ¿Esa vaina de verdad existe? Ah sí cierto me olvidaba de Willie Oviedo. Hasta aquí llego porque los demás canales (La Tele, Catia TV, Ávila TV, etc.) o no los veo o son tan nulos que escribir sobre ellos es casi un pecado. Yo a mi opinión personal creo es más sano para este país que en lugar de todos esos canales lo que hicieran es dejar Meridiano TV para ver el futbol y la Formula 1, y de resto poner Venus o Playboy en señal abierta, como ya dijo mi compañero de blog en uno de sus posts anteriores es mejor la porno antes que la enmienda. Además por lo menos los niños aprenderán el Kamasutra en lugar de tanta basura. P.D.: Estoy bromeando, esto es un artículo medio en serio, medio en broma.
Cuando uno ve a Clint Eastwood en la pantalla bien del televisor o del cine, uno sabe que esa película estará llena de balas, golpes e insultos creativos y divertidos del personaje de Eastwood hacia los demás (con excepciones como la babosada de Los Puentes de Madison). Por esa razón es que Eastwood es uno de mis actores y directores favoritos, y Dirty Harry Callahan la aspiración del personaje que cuando lo veo destruyendo cosas y amargándole la vida a sus jefes lo que pienso es que cuando sea grande quiero ser como él. En Gran Torino, Eastwood no es la excepción respecto a los personajes que suele interpretar en sus películas buenas. Aquí hace un papel que podría considerarse Dirty Harry jubilado y viviendo en los suburbios, dado que las características de Walt Kowalsky son las mismas que tiene el inspector Callahan, siendo un viejo veterano de guerra, amargado, racista, xenófobo, bebedor de cerveza y coño e madre que vive molesto al quedar viudo y ver como su barrio se llena de Coreanos similares a los que él combatió en la guerra. La cuestión se complica cuando el hijo menor de uno de sus vecinos coreanos es obligado por pandilleros a robarle a Walt su más preciada posesión, un automóvil Ford modelo Gran Torino del año 1972, siendo descubierto por Kowalsky. Desencadenándose a partir de allí una serie de situaciones que llevan a que Kowalsky se lleve bien con sus comunidad de vecinos coreanos convirtiéndose posteriormente en él héroe de su comunidad al ayudarlos y salvarlos de las pandillas. Tiene muy buenas actuaciones en general la película, empezando obviamente por Eastwood que hace un papel que es prácticamente el mismo que hace en todas sus películas de acción, se destacan también el chino que hace el papel de Thao, el padre y la abuela coreana que a pesar de que en ningún momento habla inglés pareciera que rivalizara con Eastwood en cuanto a quien es más amargado en la película. En líneas generales la película es buena, aunque no le llega a la grandiosidad de Eastwood cuando actuó en Sudden Impact como Dirty Harry y mucho menos a la complejidad y el suspenso de principio a fin de su excelente y galardonada Mystic River, donde a pesar de que no actuó, nos dio una joya del cine que aún cuando en esta se encuentra el impresentable de Sean Penn. Lo bueno es que puede pasar como una película para ver con tu mamá un domingo por la noche, es decir como si combinaras las vulgaridades y la violencia de Dirty Harry y los Spaghetty Westerns de Sergio Leone con un ligero toque de los Puentes de Madison. Dado que aquí hay momentos divertidos y familiares que pueden hacer que cualquiera pueda verla y disfrutarla tranquilamente con una cerveza en la mano. Lo malo es que esta es la última película de Eastwood, pues ya anuncio que se retiraba de la actividad cinematográfica para irse a descansar, por lo que esta será la última oportunidad para evaluarlo, admirarlo y verlo decir Go Ahead, Make My Day. Como bono especial les digo que se calen toda la película hasta los créditos, pues aquí podemos oír que la canción que sale acompañando esta secuencia es compuesta e interpretada por el mismísimo Eastwood en clave de Blues. Para que vean dirige, actúa y canta, es que de verdad Clint Eastwood es Dios.
En este mundo mediático, en el que hasta el más mínimo aspecto de la vida personal de alguien puede ser compartido en redes sociales, blogs, Youtube y demás, cierta gente debería tener cuidado. La cosa no es como antes. Antes la vida era sencilla. Un presidente podía tener una amante o un amante bandido sin temer que una foto tomada con un celular acabara con su imagen. Un ministro podía emborracharse y revolcarse en el piso, sin temer a las cámaras de seguridad que darían fe de su actuación, cuando no un video tomado también con un celular. Lo de los videos es más grave: al tomarlo, cualquiera lo monta en Youtube y se arma la grande. Y ahí, queda expuesto en todo el esplendor del caso, las virtudes y miserias del personaje. Por esa razón, es que deberían tener cuidado con lo que hacen los personajes públicos con su vida privada. Eso de grabar videos mientras tienen sexo o dejar que se les grabe en esferas privadas de su vida es altamente peligroso. Sea cual sea la actividad, deben tener cuidado. Al Ministro de la Defensa de Venezuela, por ejemplo, seguro no se le olvidará jamás lo importante que puede ser Youtube para mostrar las miserias personales de alguien:
Es difícil, para los que tenemos militares en nuestras familias, no lamentar el poco respeto que el ministro siente hacia su uniforme. Es lamentable darse cuenta de que la seguridad y defensa de un país descansa en las manos de un hombre que cree que un sujeto que usa una batería y unos bombillos de colores como efectos especiales, puede curarle 5 hernias discales con solo ponerle la mano encima. Es triste notar que el máximo encargado de nuestras fuerzas militares, es "poseido por el espiritu santo" y, para eso, debe ser asistido por los escoltas que pagamos todos los venezolanos. Que alguien sostenga al ministro poseído, no se vaya a caer. Si, esta en todo el derecho a creer en lo que quiera. Está en todo su derecho a creer que un pastor asalariado con diezmos, puede curar lo que un médico no puede. Pero se le agradecería que no diera esos espectáculos con el uniforme de nuestra fuerza armada. Se le agradecería que se dedique a los problemas de inseguridad que asedian al ciudadano común, que no tiene escoltas que lo sostengan, como él, ni gana 40 millones al mes, como él. De todas formas ¡Aplaudan!¡El ministro se curó!